Encarna, 47 años — Camarera
"Llevo doce años en hostelería. Hace tres empecé a tomarme un ibuprofeno antes de cada turno como quien se toma el café. Si no, a las seis horas no podía ni estar detrás de la barra."
"Lo peor no era el turno. Lo peor era llegar a casa y no tener nada que dar. Mis hijas me hablaban y yo solo quería que me dejaran en paz. Los findes los necesitaba enteros para recuperarme. Un día la pequeña me dijo — mamá, ya nunca haces nada con nosotras. Y me di cuenta de que el trabajo me estaba quitando todo lo demás."
"Una compañera me las dejó un día para probar. Le dije que sí por no discutir."
Después de LiveBien
"El primer turno entero sin ibuprofeno. 8 horas. Llegué a casa y me puse a hacer la cena. De pie. Mi hija me miró raro y me dijo — mamá, ¿estás bien? Porque llevaba meses cenando lo primero que pillaba sentada en el sofá."
"Llevo dos meses. Ya no me tomo nada antes del turno, llego a casa y todavía soy persona, y el domingo pasado fuimos las tres al centro. Andando. Sin pararme."
"Mi compañera me preguntó qué tal. Le dije — cómprate las tuyas, que estas no te las devuelvo."











