Durante años, los médicos trataron la neuropatía como un misterio.
Un dolor que aparecía y desaparecía.
Sensación de ardor tanto de día como de noche.
Entumecimiento y espasmos.
Pero los investigadores han descubierto que los síntomas no son aleatorios en absoluto.
De hecho, varios estudios publicados en la Biblioteca Nacional de Medicina han relacionado la mala circulación durante la noche con un aumento del dolor nervioso matutino y los síntomas de neuropatía en adultos mayores.
Mientras duermes, tu circulación puede disminuir hasta un 40%.
La sangre empieza a acumularse en tus pies.
El oxígeno y los nutrientes no llegan adecuadamente a los nervios dañados.
Y la inflamación se va acumulando de forma silenciosa durante la noche.
Por la mañana, tus nervios están irritados e inflamados.
Por eso duele tanto dar el primer paso. Tus pies no han podido recuperarse correctamente durante la noche.